Ureteroscopia
Procedimientos
La Ureteroscopia tanto en su versión semirrígida como flexible es un procedimiento endoscópico, es decir, a través de orificio natural (en este caso la uretra) para resolver cálculos ureterales y renales.
Introduciremos el ureteroscopio a través de la uretra y esto nos permitirá el uso de diferentes instrumentos como son láseres y cestas para la destrucción y extracción de las piedras.
"El avance de las tecnologías con láseres cada vez más potentes e instrumentos cada vez más flexibles y de menor tamaño nos está permitiendo ser menos invasivos y a la vez más efectivos a la hora de la resolución de las piedras."
Además, al ser una cirugía mínimamente invasiva cada vez son más los hospitales en los que aunque sean procedimientos que muchas veces requieran de anestesia general, éstos puedan ser realizados de forma ambulatoria sin ingresos prolongados y con mínimas complicaciones.
Motivos por los que se realiza una Ureteroscopia semirígida y/o flexible
Realizamos Ureteroscopia para resolver cálculos ureterales y renales que presenten las siguientes características:
- Cálculos sintomáticos que produzcan dolor al paciente y en los que este no quiera realizar tratamiento exclusivo o no responda al mismo
- Cálculos obstructivos que pongan en riesgo la función renal
- Cálculos que no hayan respondido a otros tratamientos como las ondas de choque bien sea por las características de la piedra (dureza) o del paciente (obesidad)
- Pacientes que por sus características no puedan ser sometidos a otros tratamientos con seguridad como una cirugía percutánea
¿Cómo recuperarse de una Ureteroscopia?
Como hemos comentado previamente, la intervención suele realizarse de forma ambulatoria y con pocas complicaciones.
Por lo general, para evitar estas complicaciones el paciente debe portar un catéter Doble J tras la cirugía durante 1-3 semanas, que será retirado de forma ambulatoria normalmente en consultas externas.
De existir complicaciones, las más frecuentes son: sangrado en la orina (hematuria) que por lo general suele ser autolimitada y ceder con aumento de la ingesta hídrica; las molestias inherentes a portar un catéter Doble J y que han sido tratadas en el apartado correspondiente; y la fiebre que aunque poco frecuente puede requerir ingreso hospitalario y tratamiento con antibióticos endovenosos para evitar el riesgo de sepsis urinaria.
Dr. Juan Antonio Mainez
Urólogo Hospital Universitario La Paz, Madrid
Vithas La Milagrosa


